28 días en Nueva Zelanda dan para mucho, muchísimo, aunque por otro lado también estoy absolutamente convencido de que nadie vuelve a casa sin querer quedarse a vivir por allí al menos durante una temporada.
El país de la nube blanca (Aotearoa, en maorí) es un sueño hecho realidad para todos los amantes de la naturaleza: bosques, montañas, cuevas, cañones, lagos, ríos, cascadas, glaciares, fiordos... por todas partes. No hay tregua para los sentidos, que se pasan todo el día repletos de emociones y saltando de alegría entre una maravilla y otra, y otra más.
El país de la nube blanca (Aotearoa, en maorí) es un sueño hecho realidad para todos los amantes de la naturaleza: bosques, montañas, cuevas, cañones, lagos, ríos, cascadas, glaciares, fiordos... por todas partes. No hay tregua para los sentidos, que se pasan todo el día repletos de emociones y saltando de alegría entre una maravilla y otra, y otra más.
| Wanaka - Nueva Zelanda |