A unos 28 kilómetros de Edimburgo se encuentra el bonito Blackness Castle. Está justo al lado de una pequeña población llamada Blackness, como suele ser habitual a muchos monumentos se les añade el nombre del lugar que tienen cerca. Se llega por una pequeña carretera poco concurrida y algo estrecha pero que no tiene complicación alguna. Merece la pena la visita ya que está muy bien conservado y viene incluido en la Explorer Pass, además se puede hacer una pequeña ruta en coche desde Edimburgo en la que podemos verlo después de visitar el Forth Bridge y la Isla de Cramond.